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viernes, 9 de agosto de 2013

Cómo acabar las historias...

Hay personas (entre las que me cuento) que detestan los finales felices. Nos sentimos engañados. El mal es la norma.
VLADIMIR NABOKOV, Pnin.

No se escriben novelas para contar la vida sino para transformarla, añadiéndole algo.
MARIO VARGAS LLOSA, La verdad de las mentiras

4 comentarios:

  1. Pues, como diría un buen gallego...Depende.
    Depende de la intensidad, de la Luz, del grado de silencio e implicación...No sé.
    Abrazos.

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  2. ¿Finales felices o no? ¿Finales reales?

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  3. Hace unos meses, ya bastantes, comentaba en mi blog de libros la novela de "Contra el viento del norte" una novela que acaba como la vida real pero no, el editor o el escritor se empeñó en hacer una segunda parte para que el "Sr. Butler" y la "Escarlata" alemana se volvieran a encontrar, me gustan las novelas que acaban como la vida real, donde no hay nu un máldito príncipe azul y las princesas viajan en Metro y se despiertan con legañas.
    Un beso pero pasado por la nevera.

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  4. ¿Quién sabe, a estas alturas, lo que es un final feliz? Pero es cierto que, en ocasiones, un remate edulcorado te deja mal sabor de boca, paradójicamente.
    Respecto a la frase de Vargas Llosa, es su estilo pretencioso habitual, escribe para transformar la vida, ahí es nada. En fin...
    Abrazos

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