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miércoles, 5 de junio de 2013

115 años del nacimiento de Federico García Lorca

ROMANCE DE LA LUNA, LUNA

La luna vino a la fragua
con su polisón de nardos.
El niño la mira mira.
El niño la está mirando.

En el aire conmovido
mueve la luna sus brazos
y enseña, lúbrica y pura,
sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.
Si vinieran los gitanos,
harían con tu corazón
collares y anillos blancos.

Niño déjame que baile.
Cuando vengan los gitanos,
te encontrarán sobre el yunque
con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,
que ya siento sus caballos.
Niño déjame, no pises,
mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba
tocando el tambor del llano.
Dentro de la fragua el niño,
tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,
bronce y sueño, los gitanos.
Las cabezas levantadas
y los ojos entornados.

¡Cómo canta la zumaya,
ay como canta en el árbol!
Por el cielo va la luna
con el niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,
dando gritos, los gitanos.
El aire la vela, vela.
el aire la está velando.

4 comentarios:

  1. Maravillosa Personificación de la Luna y de ese dulce niño...Preciosa.
    ¡¡¡Gracias por compartir!!!
    Abrazos.

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  2. Aunque el romancero en general no pertenezca a los planteamientos poéticos de Lorca que más admiro, debo reconocer la potencia de las imágenes.
    Un abrazo.

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  3. Hola Pedro,
    Gracias a ti por venir!!
    Abrazos

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  4. Hola Amando,
    Prefieres Poeta en Nueva York, quizás?
    Buena elección sin duda
    Abrazos

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