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martes, 22 de julio de 2014

¡QUÉ VERGÜENZA!

¡Qué vergüenza!

De nuevos las bombas
de unos degenerados,
del ejército israelí,
han asesinado a gente inocente
y nadie hace ni dice nada.
 
¡Qué vergüenza!

A ellos no les importa
matar a mujeres, niños y ancianos,
porque saben que nadie
los acusará, porque se siente poderosos,
porque olvidaron amar
y el odio anula su humanidad.

¡Qué vergüenza!

Hemos creados seres sin conciencia
que han hecho del odio su religión
en unos lugares donde tres religiones
tienen sus santos lugares.
Los judíos matan a los mahometanos
y los cristianos miran para otro lado.

¡Qué vergüenza!

Jesús, Mahoma y los profetas
están avergonzados. Sus enseñanzas
han sido mal entendidas
y el amor lo han encerrado en un baúl.
Sus seguidores gastan dinero en armas
y no combaten la miseria del pueblo.

¡Qué vergüenza!

Cañones en vez de pan.
Misiles en vez de carne.
Bombas en vez de frutas.
Tanques en vez de pescado.
Odio en vez de amor.
Hambre, mucha hambre.
Miseria para los vencidos.
Pueblos arruinados y destruidos.

¡Qué vergüenza!

Y los dirigentes políticos siguen mudos,
sorprendentemente mudos.

¡Qué vergüenza!

JOSÉ LUIS RUBIO