Me siguen

miércoles, 30 de abril de 2014

VOY A ECHAR MI PENA POR EL DESAGÜE

Voy a echar mi pena por el desagüe. Lavaré mis envidias con el jabón del arrepentimiento y seré más feliz viéndolas marchar entre el ojo del champú. Frotaré hasta deshacerme de las inseguridades que cada día de mi vida me han hecho sentir más débil. Cepillaré mi timidez para entregarme por completo a las personas que siempre han querido conocerme y a las que yo siempre he querido conocer. Restregaré con fuerza los complejos por los que dudé de las buenas palabras. Esmerilaré los poros que contienen sueños olvidados con el fin de que broten con más fuerza y hagan de mí una soñadora aguerrida dispuesta a cumplir sus metas simplemente antes de la muerte.
Friccionaré, fricaré, limaré, lijaré cualquier impureza que refute la posibilidad que tengo de mejorar este mundo siendo sencillamente mejor persona. Voy a echar mi pena y mi armadura y mi ceguera por el desagüe.

miércoles, 23 de abril de 2014

FELIZ DÍA DE SANT JORDI Y FELIZ DÍA DEL LIBRO

LEYENDA DE SANT JORDI Y EL DRAGÓN
Según la tradición popular, Sant Jordi era un militar romano nacido en el siglo III en la Capadocia (Turquía). El santo, que servía bajo las órdenes del emperador Diocleciano, se negó a ejecutar un edicto del emperador que le obligaba a perseguir a los cristianos y por esta razón fue martirizado y decapitado por sus coetáneos. Muy pronto se empezó a venerar como santo en la zona oriental del Imperio Romano y enseguida aparecieron historias fantásticas ligadas a su figura.
La gesta de Sant Jordi y el dragón se hizo popular en toda Europa hacia el siglo IX y fue recogida por el arzobispo de Génova, Iacopo da Varazze, más conocido como Iacobus de Voragine, en 1264, en el libro L'. En esta versión, sin embargo, la acción transcurría en Libia.
La versión de la leyenda más popular en Cataluña explica que en Montblanc (Conca de Barberà) vivía un dragón terrible que causaba estragos entre la población y el ganado. Para apaciguarlo, se sacrificaba al monstruo una persona escogida por sorteo. Un día la suerte señaló a la hija del rey, que habría muerto de no ser por la aparición de un bello caballero con armadura que se enfrentó al dragón y lo mató. La tradición añade que de la sangre derramada nació un rosal de flores rojas.
Esta misma leyenda, con ligeras variaciones, se repite en las tradiciones populares de Inglaterra, Portugal y Grecia, entre otros países.


martes, 22 de abril de 2014

Poema desde un caracol

Yo he visto el mar. Pero no era
el mar retórico con mástiles
y marineros amarrados
a una leyenda de cantares.
Ni el verdemar cosmopolita
-mar de Babel- de las ciudades,
que nunca tuvo unas ventana
para el lucero de la tarde.
Ni el mar de Ulises que teníasiete sirenas musicales
cual siete islas rodeadas
de música por todas partes.
Ni el mar inútil que regresa
con una carga de paisajes
para que siempre sea octubre
en el sueño de los alcatraces.
Ni el mar bohemio con un puerto
y un marinero delirante
que perdiera su corazón
en una partida de naipes.
ni el mar que rompe contra el muelle
una canción irremediable
que llega al pecho de los días
sin emoción, como un tatuaje.
Ni el mar puntual que siempre tiene
un puerto para cada viajedonde el amor se vuelve vidacomo en el vientre de una madre.
Que era mi mar el mar eterno,
mar de la infancia, inolvidable,
suspendido de nuestro sueño
como una paloma en el aire.
Era el mar de la geografía,
de los pequeños estudiantes,
que aprendíamos a navegar
en los mapas elementales.
En el mar de los caracoles,
mar prisionero, mar distante,
que llevábamos en el bolsillo
como un juguete a todas partes.
El mar azul que nos miraba,
cuando era nuestra edad tan frágil
que se doblaba bajo el peso
de los castillos en el aire.
Y era el mar del primer amor
en unos ojos otoñales.
Un día quise ver el mar
-mar de la infancia- y ya era tarde.
Gabriel García Márquez