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jueves, 13 de febrero de 2014

QUISIERA Y QUISIERA SER

Volar y elevarse del suelo

Ser capaz de sonreír siempre

Dar la mano, abierta, a cambio de nada

Y al volar, estando arriba, no pensar en el aterrizaje

Sólo llenar más los pulmones y girar

Dar volteretas sin ningún miedo

Ser siempre como niños, inocentes

Ser siempre inocentes sin ser niños

Tocar el cielo aunque no sea azul

Cantar a las estrellas cuando sea de noche

Y no temer la oscuridad, ni el frío, ni el viento, ni lo desconocido

Volar y elevarse del suelo

Ser uno una sonrisa, perfecta, blanca, amistosa

Buscar la paz, hacer la paz, vivir en paz

5 comentarios:

  1. Precioso poema, María José, pero utópico.
    La vida es selvática y hay que enseñar los dientes blancos en una sonrisa placentera pero con intención de mostrar tus armas, sin pretender herir, simplemente mostrando.
    A lo largo de mi vida, ya pasado el Ecuador, he conocido especímenes humanos de gran peligrosidad que no dudarían en morderte la yugular e inocular su veneno, mientras te enseñan la dentadura con la mejor de sus sonrisas, porque no saben hacer volar su pensamiento hacia las alturas. Pero, querida Airama, me apunto a volar contigo...
    Un beso.

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  2. Un bello poema con un mensaje concreto: atreverse a ser sin perder la calidad humana. Como alguna vez le oí cantar al ya desaparecido Facundo Cabral: "vuele bajo porque abajo está la verdad, eso es algo que los hombres no aprenden jamás..."
    Saludos desde Suecia.

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  3. Gustavo,
    Gracias por tus amables palabras y bien traídas las de Facundo Cabral.
    Un abrazo

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  4. Excelente idea, ¿dónde hay que apuntarse?. Saludos

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