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lunes, 28 de octubre de 2013

ABRE TU VENTANA

Después de una tormenta viene la calma

Y en esa calma, sin traiciones, sin desengaños, sin miedos, a veces, quedamos solos

La soledad nos conquista, nos acompaña

No le abras la puerta y si no recuerdas cómo entró ni por dónde entró, abre la ventana

¡Qué salga! ¡Qué estalle!

Hay una mano esperando

Una frase por llegar a tu oído

Una calle repleta de almas

Almas con la ventana abierta



6 comentarios:

  1. Querida Airama. Depende de qué clase de soledad sea. A mi modo de ver hay soledades que resultan beneficiosas; Pero son las que uno busca deliberadamente, y las que necesita. No a las que la vida te va relegando sin que tú lo desees. A esa es a la que no hay que abrirle la puerta. Bonitas palabras...

    Un abrazo.

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  2. Tienes toda la razón, hay soledades necesarias, para crear es buena compañía, para estudiar, para meditar... Se me viene a la mente ahora la canción de Fray Luis.
    Sin embargo, hablo de aquellas a las que te refieres en segundo lugar, aquellas a las que no debemos acostumbrarnos, aquellas a las que acudimos para escondernos por miedo, por vergüenza...
    Gracias, por tus palabras.
    Un fuerte abrazo y feliz semana

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  3. La soledad como bien dices no es buena, nos aísla y deprime, debemos tratar de salir de ella. Si no se puede solo hay que pedir ayuda y por desgracia no mucha gente está dispuesta a hacerlo. Por otro lado si eliges estar solo te aseguro que no hay mejor compañera.
    Cariños…

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  4. Oriana,
    Estamos de acuerdo!
    Un placer tenerte por aquí.
    Abrazos

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  5. Almas con la ventana abierta, mentes abiertas y corazòn dispuesto.
    La soledad cuando es por elecciòn suele ser companìa.
    La companìa tambièn a veces es pura soledad.
    Un placer leerte.
    besos

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  6. Norma,
    Un placer tenerte por aquí.
    Bienvenida,
    Abrazos

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