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domingo, 10 de marzo de 2013

TU ALMA, TU PAISAJE

Imagino que además de los llantos que escuchamos hay otros
Otros que en otros lugares ensordecen otros oídos
Oídos anestesiados como los nuestros
Porque entiendo que cuando no se puede aliviar el dolor del que sufre uno se acostumbre
Y es la costumbre la que hace que un paisaje se vuelva árido como el alma del que en él vive

Siembra una rosa y riégala para que tu hogar sea un paraíso
Y que nadie la arranque, protégela con tu vida


3 comentarios:

  1. Un oído atento o un bello poema son armas eficaces para resguardarnos de esa absurda indiferencia ante el sufrimiento de los otros, ya sean éstos personas , animales o el impensable resquicio de vida que late en la espina de una rosa. Gracias por tus letras, María José. Abrazos.

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  2. César,
    Gracias a ti,
    Bienvenido,
    Abrazos

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  3. No hay nada como un buen poema para recuperar la sensibilidad, que andaba anestesiada, en un solo segundo. ¡Qué raudo va caminando el tiempo!. Me alegro de volver a ti.

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