Me siguen

domingo, 3 de marzo de 2013

LLENO DE HERIDAS


...Cada noche un sueño.
Cada sueño un tormento.
Cada tormento una herida.
Cada herida un morir día a día...

Soñé tanto que el cuerpo lo tengo lleno de heridas,
heridas que casi nunca duelen,
pero que girando y girando cierran
muchas puertas que no conducen a ningún sitio
porque los sueños siempre están ahí
y no llevan a ningún lugar concreto.

No creáis que dejé de soñar, no.
Sigo siendo un soñador empedernido
porque que serían mis noches
sin el mundo mágico de los sueños.
Allí todo es posible aunque al final
las historias siempre queden inacabadas.

A veces se sufre mucho rodeados de sueños
porque escapar de ellos no es fácil
porque se entra y se sale
nunca cuando se quiere,
sino en la mayoría de las ocasiones,
cuando no se desea.

Tengo cicatrices de viejas heridas
causadas por algunos sueños
que no realicé con la profundidad
ansiada quedando muchos flecos
en el aire esperando el último clavo
que lo sujetasen en mi mente para siempre.

Aunque sé que con cada sueño
voy perdiendo trozos de mi existir
no quiero dejar de soñar
porque sin sueños mi vida,
ésa que pierdo día a día,
no tendría ningún sentido.

El perderme en los sueños,
el caminar por ellos a cuerpo descubierto,
a pesar de la dureza, me mantiene en vilo,
dispuesto a seguir la marcha, sorteando obstáculos,
hasta que en un sueño mis ojos
se cierren para siempre.

JOSÉ LUIS RUBIO

2 comentarios:

  1. Al final acumulamos varias cicatrices por cada sueño, pero no escarmentamos. Pues a ello, te dejo, que me espera otro. Sueño, digo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. No dejar de soñar, no hay nada más bonito.
    Abrazo

    ResponderEliminar