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viernes, 30 de noviembre de 2012

DOLOROSO OLVIDARTE


Se me olvidó su rostro

¡Cuánto lloré!

Lo busqué infinitamente por las huellas del recuerdo

Lo llamé, lo lloré, lo confundí con otros rostros

Era lo único que me quedaba de ella, su rostro, y se me borró

¡Cuánto la echaba de menos!

No había fotos, ni olores, ni caricias

Deseé morir y encontrarla

4 comentarios:

  1. si de verdad se amó, no hará falta tal desenlace para encontrarla, nunca se habrá ido del todo. Enhorabuena por tu micro finalista y por tu blog, saludos

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  2. Ismael,
    Tienes razón!
    Gracias y un fuerte abrazo.

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  3. Los ojos están hechos para ver y para llorar, lágrimas de alegría o de dolor con la expresividad que aporta una mirada.
    La muerte... Dudo mucho que sea la solución para un reencuentro. Nadie sabe lo que hay detrás de la muerte, el gran misterio de la vida; la cara oculta de la Luna que no se podrá conocer jamás.
    Un beso, María.

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  4. Jano,
    Cierto es que no sabemos dónde nos lleva la muerte, quizás al mismo lugar que el olvido.
    Beso!

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