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domingo, 25 de septiembre de 2011

SIN PALABRAS

6 comentarios:

  1. Ya las dice ellos.
    Besitos guapetona y buena semana

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  2. Así es 40añera, pero a mí me dejan sin palabras. Es una realidad tan dura...

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  3. Ay María José:
    Supongo que hay un machismo activo (el que toma posesión de la mujer y no le deja hacer) y otro pasivo (que no es posesivo y deja hacer, pero se enroca en la torre de marfil de lo masculino y no colabora mucho en la tarea común del hogar); este último es un poquitín mi caso y el de muchos hombres, que nos zafamos del curro doméstico cuando podemos.
    No me extraña que las mujeres quieran huir de las tareas del hogar, esa especie de maldición de Sísifo empujando la roca por la ladera de la montaña, eternamente, para volver al punto de partida y comenzar de nuevo. Un horror que viví en mi soltería, solo y con escasos medios económicos, preparando oposiciones y trabajando en ocasiones, aprendiendo a cocinar y demás tareas domésticas para sobrevivir. Eso sí, nunca aprendí a planchar (pero inventé un método para no ir con la arruga puesta y calculada de Adolfo Domínguez) y tampoco me mataba limpiando: la limpieza la hacía cuando podías apuntar un número de teléfono con el dedo sobre la mesilla del aparato y te atacaba la rinitis, y cuando el sarro de los sanitarios del WC se tornaba en arco iris por las bacterias y los hongos acumulados. Ahora el trabajo de la casa ya no me produce rinitis, me produce una vagancia inmensa y difícil de superar.
    Pero María José ¡cómo se te ocurre poner a una comparsa de Cái para ilustrar el tema, con la guasa y el salero que se gastan! Más que para meditar es para partirse de risa...
    Un abrazo, Airama.

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  4. Jano,
    No creas, el carnaval no es siempre gracioso. También es duro, y mucho, cuando se cantan verdades que rompen el corazón. Hay una frase que dice que pueblo que canta, pueblo que espanta sus males, por eso, a Cádiz le salen los males por la garganta.
    Abrazo, amigo mío.

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  5. Cuando conseguiremos que este tipo de eventos se recuerden en la memoria colectiva como lo que tienen que ser, triste historia de la humanidad, y no como lo que son: Noticias diarias de sucesos, que desgarran el corazón, que dejan sin palabras y que por habituales se convierten en costumbre.

    Educación desde pequeños, todos somos iguales, y el respeto es lo único que nos mantiene humanos

    Un abrazo

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  6. Sostrarto,
    Esa es la pregunta, la que se refiere al tiempo, hasta cuándo???
    Abrazos

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