Me siguen

domingo, 29 de mayo de 2011

T. R.

Te recuerdo en aquella casa, en tu alcoba.

Estás en los recuerdos de mi infancia y juventud.

Solo hay una cosa que duele más que un adiós:

que no haya existido despedida.

Has salido de mi vida para siempre,

pero siempre estarás en mi memoria.

¿Qué estarás soñando ahora?

No importa, sueña.

Lo demás te lo contaremos, algún día.

6 comentarios:

  1. Felicidades, Airama, es un poema precioso.
    Además, me trae muy bellos recuerdos y expresa perfectamente mis sentimientos con respecto a un ser querido que se marchó...
    Un beso, y gracias.

    ResponderEliminar
  2. rOcÏo,
    Todos hemos pasado o pasaremos por la tristeza de perder a alguien querido, pero los recuerdos siempre están ahí, resisten al olvido.
    Gracias,
    Besos

    ResponderEliminar
  3. La vida es una despedida permanente, María José, a veces con vuelta y otras veces sin retorno. Salir por la puerta es una despedida y salir de la vida también, con la huella indeleble del recuerdo, ese recuerdo que nos recuerda también cómo se van consumiendo nuestras vidas, alimentadas ahora por las experiencias pasadas y las personas que han sido.
    El recuerdo es una vivencia genuínamente humana porque las personas tenemos historia.
    Un abrazo, María.

    ResponderEliminar
  4. Jano,
    Cuántas historias, cuántas vidas que salen o se van.
    Me encanta el enlace.
    Gracias
    Besos

    ResponderEliminar
  5. Aunque particularmente no me gustan las despedidas si lo pienso bien, si te despides es porque le dijiste hola y bienvenido a alguien y el con la memoria se alimenta ese recuerdo.
    Un besote.

    ResponderEliminar
  6. Ángel Iván,
    La memoria siempre retiene lo hermoso,
    Gracias, amigo
    Besos

    ResponderEliminar