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miércoles, 16 de febrero de 2011

PAREJA DE BAILE

Después de cada baile se abrazaban, eso les hacía sentirse felices.
La felicidad era el secreto. El secreto era no faltar un día, era bailar, dejarse llevar por la música y esperar el abrazo final acompañado siempre de un adiós marcado solamente con el movimiento suave de sus manos.
Los rostros habían cambiado mucho desde el primer día. Ella ya no era una niña, él tampoco, sin embargo, conservaba su uniforme de capitán. Lo había arreglado varias veces, no porque su cuerpo hubiese desmejorado sino porque el paso del tiempo lo erosiona todo.


Las arrugas, los pasos más lentos, todo evidenciaba el final de aquellos bailes, mas ellos se resistían siquiera a pensarlo. Hoy los observo y me pregunto:
-¿Por qué no habían hablado nunca?
La respuesta, ahora que he alcanzado la perfección en mi rutina, me parece fácil:
-No hacen falta palabras para entenderse, para abrazarse, para compartir una baile o la propia vida
.

6 comentarios:

  1. las palabras sobran cuando habita tantisimo sentimiento y belleza, esta asturiana te da miles de gracias por hacernos participes de ella, un besin muy grande.

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  2. OZNA-OZNA,
    Sí, hay veces que no hacen falta palabras.
    Besos

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  3. Los pasos acompasados que dos dan en un mismo baile evidencian los pasos de la vida y de los sentimientos , sin necesidad de palabras.
    Muy entrañable tu entrada, MªJosé, me ha gustado mucho.
    Un besote.

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  4. Marisa,
    El paso del tiempo hace que dos se entiendan bien, aunque no todos tienen esa suerte, pero se la deseo.
    Gracias, buen finde!!
    Besotes

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  5. Cuando el uno es todo para el otro, bailar y vivir acompasados es un juego de niños.

    Besos domingueros!!

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  6. Isamonalisa,
    Sí, todo se vuelve más fácil, verdad?
    Abrazos

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