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martes, 15 de febrero de 2011

EL SEÑOR PUNTO FINAL SIGUE SU VIAJE

Después de salir de la botella, fue hacia un hombre que ofrecía una tabla de madera a un enorme peñasco que parecía haberle salvado la vida. Estaba desnudo y parecía que sus ojos habían llorado. Punto final saltó sobre la ropa que tendida sobre la arena se secaba al sol. Allí descansó y esperó a que el naúfrago cogiera sus prendas para vestirse.
El joven trepó el peñasco y una vez arriba divisó la luz de una hoguera. Decidió descender y dirigirse a los pastores que la rodeaban.

El señor Punto pensó que sería más divertido rodar cuesta abajo y así lo hizo. Rodó y rodó y rodó y rodó tan rápido que perdió de vista al joven. No le importó demasiado y continuó su camino saltando entre las flores y piedras hasta llegar de nuevo al mar.

Tuvo miedo de ahogarse y retrocedió hasta sentirse seguro.
Ahora- se dijo en voz baja- no sé qué hacer.
No se había dado cuenta, pero necesitaba que alguien continuara su historia. Recordó a su padre, recordó su casa, aquel aburrido libro, y sintió nostalgia. Quiso volver y supo que debía pensar cómo.

8 comentarios:

  1. Me está cayendo bien este punto saltarín. Hasta le estoy tomando celos...

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  2. Bueno, Forrest Gump hace un punto y aparte, o ¿quizás tiene complejo de coma?
    Habrá que ver donde llega...
    Besos

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  3. Javir,
    Me parece un punto valiente, busca y busca, no se conforma ...

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  4. Josep,
    Este punto no tiene complejos, eso limita la libertad.
    Besos

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  5. Sigo a tu punto, porque me parecen muy divertidas sus aventuras.
    Sigue, por favor.
    Abrazos.

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  6. Es un punto que está buscando un buen final!
    Un final feliz, vaya, igual que el resto de la humanidad.

    Besos!!

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  7. Isamonalisa,
    Ojalá todo fuera felicidad!
    Besos

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