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martes, 2 de noviembre de 2010

LA PREGUNTA:


Amor era una chica que siempre hacía lo que todos esperaban. Estudiaba, no salía hasta altas horas de la madrugada, no frecuentaba malas amistades y ayudaba en casa todo lo que podía. Conoció al amor de su vida y , como todos esperaban, se casó. A los ojos de los demás era perfecta, todo lo hacía bien. Unos la admiraban, otros la envidiaban y a la vez sentían repugnacia hacia ella. No le importaba a Amor, ella podía sobrevivir dijeran o pensaran lo quisieran pensar porque toleraba lo bueno y lo malo, tal como le habían enseñado.
Si le preguntaban si era feliz, respondía que mucho y lo creía de verdad.
Hoy no está segura de ser feliz. Una carta que no esperaba ha surgido en su camino. Hacer lo correcto es hacer lo que ha hecho siempre y pensar de otro modo, no sabe.
Todo se tambalea y se siente insegura. Mira la vida que tiene y es feliz, pero esa carta, esa carta...
¿Puedes responder la pregunta que ronda por su cabeza?:
¿Dejar de hacer cosas por no hacer daño a los demás es hacer lo correcto?

20 comentarios:

  1. La respuesta, sin tener más datos, no me es posible contestarla. Por ejemplo, yo dejaría de hacer cosas por cuidar a un ser amado durante una enfermedad grave. Y se me ocurren tantos motivos...
    Volveré a ver que piensan los demás.
    Hasta luego.

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  2. Mercedes,
    Amor no tendría dudas en el caso de que un ser amado necesitara de esa ayuda. Creo que cualquier persona entendería a Amor en esa circunstancia.
    ¿Qué me dices de un amor inesperado?

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  3. Tengo una amiga de nombre Rosa, bello como el de tu protagonista que se encuentra en esa misma tesitura.
    Y le he recomendado que rompa con los esquemas establecidos, que arriesgue, sino jamás sabrá el verdadero sabor de la vida.

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  4. Bell,
    El verdadero sabor de la vida, eso es lo que quiere encontrar. Debe estar relacionado con hacer lo que sientes y disfrutar de tus emociones. Los demás no están dentro de cada uno para entederlo todo, verdad?
    Amor te agradece la recomendación y seguro que Rosa también.
    Un abrazo

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  5. Sí, Acapu, un difícil dilema moral.
    ¿Qué le dices a Amor?

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  6. Quedamos presos de las costumbres y hace falta una fuerza mayor para romper la inercia. Si la fuerza no es mayor, continuará la inercia. Creo que he respondido.

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  7. Es muy dificil tu pregunta.
    Vengo del blog de Mariana y el tuyo me ha impresionado.
    Creo que es mejor no hacer daño a los demás, aunque nosotros quedemos algo atrás, pero, depende de tantas cosas...
    Con tu permiso te seguiré.
    Un abrazo fuerte.

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  8. Rosario,
    Encantada de que me sigas.
    Bienvenida, amiga.
    Un abrazo

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  9. Si al recibir esa carta, todo se tambalea y se siente insegura, es que no es tan feliz como pensaba... Si estamos satisfechos y queremos de verdad a la persona que está a nuestro lado, no hay lugar para inseguridades ni espacio para otra. Si aparecen esas dudas, es que hay algún vacío en nuestro interior.
    Dejar de hacer cosas para no hacer daño a los demás, para mí -y respondo a tu pregunta- en ningún caso es lo correcto: el precio que se paga es muy alto; si no buscas tu propia felicidad nadie te la va a servir en bandeja de plata.
    Muy interesante tu entrada, MªJosé.
    Un beso.

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  10. Marisa,
    Pienso igual, bien explicado.
    Gracias, amiga.
    besitos

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  11. Me uno a Marisa, creo que lo que se tambalea está sujeto con alfileres (léase la vida feliz que se supone debemos tener) o se ha desvanecido (quién dijo que el amor no tiene fecha de caducidad)... y por último, fingir algo que no sientes aunque se por herir ¿no es otra forma de hacer daño?

    Un beso.

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  12. La felicidad es un edificio de sólidos cimientos en terreno pantanoso...

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  13. En esa carta está la oportunidad de su vida, aquello que colma todas sus aspiraciones, pero obedecer a esa carta significa alejarse del hogar i por tanto dejar en la estacada a toda esa gente que depende de ella, de su pseudo-sumisión o conformismo amoroso. Hay mucha gente que es feliz si las personas que están con ella són felices por la dedicación que les aporta. ¿Qué ara ella? Pegará un respingo, desentirá con su cabeza, se atará con fuerza el mandil y continuará su día a día; en el fondo así es feliz y a lo mejor le da miedo poder aspirar a más.
    Airama, vaya rollazo te he pegado hoy!!!!!!
    Anda, un besito, que me voy a dormir ya!

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  14. Marisa,
    Sí, las cosas que fingimos caen como las hojas en otoño, ninguna mentira dura para siempre.
    Abrazo

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  15. 40añera,
    Buena frase.
    Creo que todos deberíamos coger el tren que nos lleve a la felicidad.
    Besos

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  16. Josep,
    No es un rollo, es verdad. Hay mucha mujeres que se dedican a sus hijos y nada más. Eso les hace felices. Si son felices, es bueno.
    Pero creo que dejar tu vida, tus sueños... es demasiado, acabaríamos pensando en lo que pudo ser. Los deseo siempre están ahí aunque, a veces, los echemos al fondo de nuestro corazoncito.
    Besos, quillo.

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  17. Qué bien que os haya gustado el tema. Creo que muchos hemos conocido a alguien que ha pasado por algo así. Es valiente hacer caso de los sentimientos.

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