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domingo, 14 de noviembre de 2010

I CERTAMEN INTERNACIONAL DEL COLECTIVO CONILEÑO DE ARTISTAS 2010


“la mujer y el flamenco tradicional”

En Pintura, Poesía y Fotografía
En colaboración: Revista Azahar, Estudio de Pintura de Dieto Derichs y Medios Comunicación
Al ser el Flamenco, en sus comienzos allá por el siglo XVII, una música de transmisión oral y familiar, la mujer, además de tener la casa a punto, de cocinar los alimentos, de lavar la ropa, de cuidar los niños, jugó en él un papel importantísimo. Aunque ella casi nunca subió a los tablaos, ni cantó en los bares, si le cantó a sus retoños mientras los cuidaba o los acunaba y también, cómo no, mientras realizaba sus inacabables tareas caseras.
Gracias a ellas, a las mujeres, el Flamenco, pasó de generación en generación. Ninguna sabía leer ni escribir. No tenían tiempo para la escuela. Su escuela era la vida dura del hogar. Desde muy niñas asumían el cuidado de la familia en todos los aspectos. Por eso, a veces, para aliviar su penosa carga tarareaban los cantes que escucharon a sus madres. Después sus hijos los cantaban en los colmaos, tabernas o bares. Sus hijas lo hacían en la soledad del hogar sólo para los parientes. Esa mujer de cara curtida, llena de arrugas, de manos gastadas y encallecidas, de lentos andares es a la que queremos que escribáis, fotografiéis o pintéis.

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