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jueves, 7 de octubre de 2010

PARA MI ABUELA

Hoy se cumplen treinta y seis años de mi partida. Llegué al lugar donde me encuentro y aquí he observado como han transcurrido vuestras vidas. He reído y llorado con vosotros. Os he visto mirarme y pedirme ayuda o una señal que os haga ver que realmente hay algo aquí arriba. Nunca habéis recibido respuesta y ni siquiera sé si esta carta llegará a vuestras manos ni a vuestros pensamientos. Se debe tener fe y creer no viendo sino sintiendo.
Quererte y quereros es lo único que he seguido haciendo aunque desde aquí. Por medio de esta pluma que también es mía hoy te escribo, mi viejecita linda, para contarte todo lo que vivimos y lo que yo solo he vivido. He conocido a todos mis nietos a través de los ojos de mi fotografía, los vi nacer y crecer. Algunos ya hasta me han hecho bisabuelo, bisabuelo Pepa, bisabuelo. Todos ellos algún día se han acercado hasta mí para conocer a su abuelo. Unos me han mirado muchas veces e incluso alguno me ha besado. No poder devolver esos besos es lo que más me ha dolido. No poder besaros, no poder sentiros, no poder abrazaros, duele. Cuánto te he echado de menos, viejecita linda. Ha pasado tanto tiempo desde que nos despedimos por última vez, un día por cada una de las canas que hoy adornan tus cabellos. Cuánto anhelo tomarte de nuevo de la mano y pasear conversando sobre nuestros sueños y ver que todos se han hecho realidad.



¿Recuerdas nuestro primer encuentro en aquel hospital de Cádiz? ¡Maldita explosión! Y bendita la suerte de haberte conocido. Nuestros ojos se cruzaron y nuestros corazones se unieron hasta hoy y para siempre. Nos casamos y formamos una familia. ¡Cuántos hijos tenemos! Me encanta pensar en los días de Reyes, oigo sus risas y como si lo estuviera viviendo ahora, mi corazón salta y ríe como mis niños, todos mis niños. No te pongas triste si está tu pelo blanco. Si el tiempo va pasando, no llores. Aquí estamos yo, la niña que nos quitaron y el primer fruto de nuestro amor. Desde hace quince años me acompaña en la mesita del salón, en ese otro cielo que tú nos creaste.
Soñar conmigo hace escribir estas letras y el paso del tiempo nos hace más cerca. Aquí os espero a todos, a todos. Y a ti, viejecita linda, para decirte una vez más al oído:

Te quiero.

Tu ángel,

Para siempre

13 comentarios:

  1. Madre mía que bonito María José, me ha parecido un gesto muy tierno y muy cercano. Enhorabuena por ese cariño que os une.
    Un besito pecosilla.

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  2. Hola Josep,
    Sí, es un vínculo muy especial.
    Gracias, quillo.
    Besitos

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  3. Hace tiempo que n comentaba, pero aquí estoy :)
    preciosa entrada... se ve mucho amor ! preciosa de verdad.
    Pues nada, un abrazo gigante !

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  4. Optimista,
    Me alegra verte por aquí de nuevo.
    Gracias, amiga.
    Besos

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  5. Es muy bonito lo que has escrito, te felicito. Abrazo. Jabo

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  6. Que homenaje más bonito guapa,
    si es que eres una artista guapa. Me gusta esa relación tan especial y tu cariño
    Un besote

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  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  8. Perdona Airama.
    Las letras han bailado a su antojo.
    Te decía que es un texto precioso y me has emocionado.
    Besos y que pases un hermoso fin de semana.

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  9. Jabo,
    40añera,
    María,
    Muchas gracias a todos, amigos.
    Un fuerte abrazo y besitos.

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  10. Delicioso y bello texto hasta decir basta. Me has estremecido. No digo más.
    Un abrazo.

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  11. Mercedes,
    Me alegra mucho que te haya gustado. Ha sido muy especial para mí escribirlo.
    Un abrazo

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  12. Se nota que le has puesto mucho sentimiento.
    Un abrazo.

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  13. Hola Acapu,
    Así es, amigo.
    Besos y buen finde!

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