Me siguen

viernes, 17 de septiembre de 2010

ABRIENDO PUERTAS SIN MIEDO...


En una tierra en guerra, había un rey que causaba espanto: a sus prisioneros, no los mataba... los llevaba a una sala donde había un grupo de arqueros de un lado, y una inmensa puerta de hierro del otro, sobre la cual se veían grabadas figuras de calaveras cubiertas de sangre...
En esa sala, les hacía formar un círculo y les decía:
-Ustedes pueden elegir entre morir a flechazos por mis arqueros o pasar por aquella puerta... detrás de esa puerta, YO LOS ESTARÉ ESPERANDO.
Todos elegían ser muertos por los arqueros...
Al terminar la guerra, un soldado que por mucho tiempo había servido al rey, se dirigió al soberano:
-Señor, ¿puedo hacerle una pregunta?
-Dime, soldado.
-Señor, ¿qué hay detrás de esa puerta?
El rey contestó:
-Ve, y mira tú mismo.
El soldado abrió temerosamente la puerta, y a medida que lo hacía, rayos de sol entraron y la luz invadió el ambiente...
Finalmente sorprendido, descubrió que la puerta se abría sobre un camino que conducía... ¡a la LIBERTAD!
El soldado, embelesado, miró a su rey, quien le dijo:
-Yo les daba la oportunidad de hacer una ELECCIÓN, ¡pero por temor preferían morir a arriesgarse a abrir esta puerta!

AUTOR ANÓNIMO

¿Cuántas puertas dejamos de abrir por miedo a arriesgar?
¿Cuántas veces perdemos la libertad y morimos por dentro, sólo por sentir miedo de abrir la puerta de nuestros sueños?

22 comentarios:

  1. Bonito cuento. Que miedo nos da lo desconocido.

    ResponderEliminar
  2. ¡Muy bueno! Yo soy de los que piensan que más vale arriesgar que arrepentirse de lo no hecho.
    Abrazos

    ResponderEliminar
  3. Buena pregunta, ¿cuántas puertas dejamos sin abrir? Sin duda, el mayor enemigo de la libertad es el miedo.
    Buen post.
    Hasta pronto.

    ResponderEliminar
  4. Hola Gely,
    Así es, nos da miedo. Debemos ser valientes y perseguir aquello que queremos.
    Una abrazo

    ResponderEliminar
  5. Xibeliuss,
    Pue sí, mejor arrepentirse de haberlo hecho que de no haberlo hecho. Aunque todo se ha de pensar muy bien..., claro.
    Besos

    ResponderEliminar
  6. Mercedes,
    El miedo es una coacción interna que nos impide elegir, nos impide ser, ser libre. La vergüenza, la furia, la ignorancia hacen lo mismo.
    Debemos librarnos de estas coacciones para ser libre. Tambien debemos superar las coacciones externas... claro.
    Gracias, amiga.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Creo en la capacidad del ser humano para elegir, y asumir el resultado de su elección... Me ha gustado tu propuesta, pero debo confesar que el cuento no, lo mires por donde lo mires ese rey era un asesino y pelín sádico. Entiendo la metáfora, pero creo que a nadie le gusta que le pongan "entre la espada y la pared"... en este caso "entre la espada y una puerta con calaveras".
    Un abrazo Airama

    ResponderEliminar
  8. Qué curioso ¿sabes qué palabra de verificación me ha salido en la anterior comentario? "miedu"
    Cosas de la vida...

    ResponderEliminar
  9. Acapu,
    La elección era difícil, de eso no hay duda. Aun así podían elegir entre la muerte y abrir la puerta. Yo la habría abierto, ¿Qué puede ser peor que la muerte?

    ResponderEliminar
  10. Airama: Sí, tienes razón... pero hay cosas peores que la muerte, como por ejemplo la muerte en vida, la resignación... etc.
    Aunque yo, sólo por fastidiar al rey (me ha caído antipático el buen señor ese, qué levamoaasé), me habría ido volando antes que elegir entre los arqueros y la puerta esa. :D
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  11. Yo hubiese escogido puerta, sin lugar a dudas, aún sin saber lo que había detrás...
    No me da miedo abrir puertas, ni lo que pueda haber tras ellas. Ahora bien, tras esas puertas me he encontrado de todo, paraísos e infiernos.
    Un beso

    ResponderEliminar
  12. Acapu,
    Es verdad, la resignación a llevar una vida que no se quiere debe ser como morir en vida, sin embargo, siempre hay esperanza. Recuerda, es lo último que se pierde.
    Abrazo

    ResponderEliminar
  13. Josep,
    Y a todo hemos de enfrentarnos, a lo bueno y a lo malo. Es valiente, tu actitud y también acertada.
    Besos

    ResponderEliminar
  14. Buena tu historia de hoy amiga,un abrazo,buen finde.

    ResponderEliminar
  15. Hola Fiaris,
    Gracias, me alegra que te haya gustado.
    Besitos, amiga.

    ResponderEliminar
  16. Airama, me ha gustado tanto el cuento que lo he editado en mi blog, espero que no te moleste.

    ResponderEliminar
  17. Es cierto...la cadena mas fuerte que tenemos es el miedo, cuantas puertas no habre abierto por miedo?...espero que no muchas, gracias, lindo cuento

    ResponderEliminar
  18. Gely,
    Claro que no me molesta. Disfrútalo.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  19. Hola Davo,
    Debemos librarnos de esa coacción y abrir las puertas que se nos presenten, sobre todo si detrás sabemos que está el sueño de nuestra vida.
    Besos

    ResponderEliminar
  20. Qué buena alegoría del miedo del ser humano. Llevas mucha razón en lo que dices, el miedo a abrir nuevas puertas es el que conduce a la muerte en vida. El final que tendremos va a ser el mismo, sólo que nos autocondenamos adelantándolo.

    Genial la entrada, MªJosé.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  21. Marisa,
    Así es, amiga. Nos condenamos a nosotros mismos por ese miedo, reprimiendo nuestros deseos. Me parece triste. Y pensar que solo con un paso todo podría cambiar.
    Me alegra que te haya gustado.
    Besitos

    ResponderEliminar