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lunes, 30 de agosto de 2010

¡Oh dulces recuerdos!


Dulcísimos recuerdos,
¡cuánto hemos gozado, amores míos!
Y todavía cuerdos,
son hoy vuestros y míos.
Dulces prendas que ya dejan los ríos.

Se ha terminado el tiempo.
Oh vida que ayer me diste alegrías,
¿por qué me quitas tiempo?
¿por qué las horas mías?
¿Por qué te llevas los alegres días?

No me importa partir.
No me importa no volver a soñarlos.
No me importa morir,
ni si habré de llorarlos,
si tengo en mi alma sus gestos besándonos.

11 comentarios:

  1. Ya sabes cuánto me gustan a mí las liras, María José, y estas son espléndidas. Además, creo que se adecúan muy bien al tono y la temática del poema.
    Felicidades, sabia.

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  2. Jose,
    Sí, lo sé.
    Muchas gracias, amigo mío.
    Besos

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  3. Ciertamente se te da muy bien la poesía. Uno, que es un cateto en versos y rimas te puede decir que sin tener idea de ripios, me encanta como lo versas todo.
    Un beso

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  4. Bellas letras sobre el recuerdo, uno de nuestros bienes más preciados (aunque a veces también nos haga sufrir...).

    Besitos.

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  5. Josep,
    No sabes cómo animan tus palabras.
    Gracias, quillo
    Besos

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  6. Kinezoe,
    Pensemos sobre todo en aquellos que nos hacen sonreír.
    Un fuerte abrazo, amigo.

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  7. Lindo blog, llegue de casualidad pero seguiré visitandolo, saludos

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  8. Hola Karu,
    Pues me alegra tenerte por aquí, bienvenida.
    saludos

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  9. Los dulces recuerdos son el bálsamo que cura definitivamente cicatrices profundas. Me quedo con ellos.

    Excelente poema, amiga, de una belleza e intensidad que me ha conmovido.

    Besos.

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  10. Marisa,
    Me quedo con ellos también, recordar debería ser sinónimo de felicidad.
    Gracias
    Besos

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