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viernes, 16 de julio de 2010

QUERIDA ABUELA

Querida abuela,
¿Cómo estás? Por aquí está todo muy bien. No tienes que preocuparte porque me cuidan mucho, aunque me falta lo más importante, tu compañía.
Desde que dejé mi ciudad me pregunto qué día será aquel en el que no me dé tiempo de despedirme de ti. Es lo que llevo peor desde que dejé mi casa.
Mi casa se desvanece en mi memoría mientras cuento los días que faltan para regresar. Recuerdo que la última vez que estuve en ella, todo parecía distinto. El salón más pequeño, la tele más grande, la cama más cómoda. En fin, como si hubiera vuelto a un pasado que no recordaba, que había olvidado. Sin embargo, cuento las horas para hacer de ese futuro que anhelo un presente eterno.
No puedo dejar de contarte que aquí soy muy feliz. En este lugar de la tierra tan apartado de mi casa he aprendido a ser independiente y valorar las cosas que tengo y las que perdí. A veces, pienso que es extraño el hecho de que para alimentar un amor haya que sacrificar tantas otras cosas, sobre todo privarme de mis otros amores: mi familia, mis amigos, mi trabajo, mi ciudad...
Nunca antes de abandonar el nido había pensado que la vida, no la rutina, es igual en todos los rincones de la tierra.
-"Somos eslabones de una misma cadena" -me dijiste en una ocasión. En aquel momento, entendí que todos vivimos antes o después las mismas historias. Cada uno le da más importancia a una cosa que a otras, más valor a una virtud que a otras, más contravalores a unos vicios que a otros y más libertad a unas personas que a otras.
Y me pregunto si es ético el hecho de coaccionar externamente a otras personas hasta el punto de privarlas de libertad de acción. La libertad no es otra cosa que poder elegir. Eligir sin ser coaccionado exterior o interiormente. Lo que más me sorprende es que una persona pueda negarse la libertad a sí misma solo por miedo, ignorancia, pereza o vergüenza. La libertad te da autonomía y la autonomía te da felicidad.
Sabes que siempre he querido tenerlo todo, conocerlo todo, descubrir mi temperamento y llenarlo de virtudes para crearme una personalidad fuerte que me posibilite alcanzar mis proyectos de vida.
He aprendido que es imposible tenerlo todo. Es imposible ser feliz del todo, te quedas a medias. Pero sé que la otra mitad me espera a cada vuelta que doy, a cada llamada de teléfono, a cada carta, a cada poema.
Abuela, ¿Qué da forma a nuestras vidas? ¿Nuestros errores? Tal vez si nunca nos desviáramos del rumbo fijado, del eslabón que nos encadena a otros, no encontraríamos nuestro verdadero camino. Quizás, esto haga que las personas entren y salgan de nuestras vidas, pero es un consuelo saber que aquellas que realmente nos importan, a las que amamos, por las que daríamos todo y haríamos todo por su felicidad, siempre vivirán en nuestros corazones y si tenemos suerte a un vuelo de distancia.
Me enseñaste una vez que la victoria no es ganar un partido en una competición u obtener los mejores resultados en un examen trimestral. La victoria, me explicaste, no se mide por triunfos sino por lo que sientes en tu corazón.
Hoy me siento bien y sé que gracias a personas como tú los valores más importantes siguen existiendo hoy en la tierra.
Espérame.
Tu nieta

22 comentarios:

  1. Simplemente, precioso, Mª José. Me gustan las personas y las culturas que valoran a sus mayores con el respeto de la experiencia que les otorgan los años y los caminos.

    Un abrazo.

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  2. Comparto completamente el comentario de Marisa, sobretodo a lo que se refiere al respeto a los mayores, y añadiría, "acompañado de esa tierna calidez".
    Me ha parecido un gesto muy íntimo, lleno de pequeños secretos que te apetece contarle a ella en un código que solamente las dos conocéis.
    Heidi, dentro de poco podrás ver a tu abuelita.
    Besitos

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  3. ¡Preciosa carta para tu abuela! yo también estoy de acuerdo con Marisa, y con Josep referente al respeto a nuestros mayores.
    Ell@s son como una gran enciclopedia, que nos puede enseñar de todo, la experiencia vale muchísimo, que pena que muchas veces no se valore como debería hacerse.
    Personalmente respeto muchísimo a las personas mayores, mi abuela se fue.... cuando tenía 13 años y siempre he notado esa falta, siempre me acuerdo de ella.
    Un abrazooo

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  4. Que hermoso ese vínculo que tienes con tu abuela, ese respeto y esa valorización llena de admiración hacia ella, y esto demuestra la bella persona que eres.
    Disfrútala, no todos tenemos la suerte de tenerla.
    Ella también se debe sentir afortunada de tener una nieta como vos.
    Eres un encanto
    Abrazo y besoss

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  5. No, no podemos estar en todos los sitios a la vez. Hay que elegir. Y siempre es agradable volver a un lugar que encuentras acogedor, rodeado de gentes con las que lo pasas bien, con las que te gusta estar...

    Saludos,

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  6. Cuando el retorno es grato hay que volver.

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  7. Marisa,
    A mí también me gustan.
    Gracias
    Besos de viernes!

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  8. Josep,
    Heidi, siempre me atrajo esa historia. Siempre hay un lazo invisible entre abuelos y nietos, sentirlo, hacerlo fuerte es muy especial.
    Besos

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  9. Vero,
    También perdí a mi abuelo siendo niña. Guardo hermosos recuerdos de él, a veces, siento su olor. Lo que me entristece es no recordar su voz.
    Besos

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  10. Mabel,
    Lo disfrutaré, claro que sí.
    Besos

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  11. Jesús,
    Volver es agradable, sí. Volver a marcharte cuesta, pero alivia pensar en el regreso.
    Gracias
    Abrazos

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  12. Si le escribiese una carta a mi abuelo, sería muy parecida a la tuya. Creo que gran parte de lo que soy, de lo que siento y pienso es él. Su ejemplo vivo durante años fue para mí la mejor escuela. Hasta tal punto que la próxima novela que espero publicar está dedicada a él. Es como una carta, pero muy larga.
    Muy hermoso este reconocimiento a tu abuela. Enhorabuena.
    Un abrazo.

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  13. Mercedes,
    No dejaré de leer ese nuevo libro tuyo. Te deseo mucha mucha suerte.
    Gracias,
    Un abrazo

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  14. La victoria, me explicaste, no se mide por triunfos sino por lo que sientes en tu corazón. ...
    Es preciosa esa frase.
    Abrazo. Jabo

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  15. Jabo,
    Sí, a mí también me gusta mucho y es tan cierto lo que dice.
    Besos

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  16. Podria hacer mias cada palabra que con tanto afecto has escrito sobre esa relación tan especial que muchos hemos sostenido con nuestros abuelos , a los que seguimos añorando porque formaron parte de lo que somos, como bien se lee por aqui.
    Ha sido un gusto :-))

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  17. Hola Abril,
    El gusto es mío.
    Un abrazo

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  18. Precionas carta a tu abuela, y hermosas enseñanzas. Gracias por tu visita y comentario. Si prefiero estar de buen humor...si se piensa el aliens (cáncer) que me trajo a Alemania para hospitalizarme q va a terminar conmigo ya...lo lleva crudo, pienso volver a Marbella viva. Un beso muy fuerte y ole! por Andalucía, por todos los seres de cualquier parte del planeta. Uru.

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  19. Hola Uruguayita,
    Te deseo muchísima suerte y te envío toda la fuerza que puedo reunir.
    Gracias por venir y quedarte.
    Un fuerte abrazo, Airama

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  20. Cuando se abandona el nido, se descubren muchas cosas, y entre ellas nos damos cuenta de lo que echamos de menos a nuestras personas queridas.
    Pero tu abuela tiene razón en una cosa La victoria, no se mide por triunfos sino por lo que sientes en tu corazón, y el amor es igual. ¡Cuanto nos enseñan nuestro mayores!
    Un abrazo

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  21. Sí, Cele, sí, nos enseñan mucho, solo hay que saber escuchar.
    Es curioso, verdad? Estamos lejos y valoramos más lo que antes teníamos tan cerca.Bueno, nunca es tarde.
    Un abrazo

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